Inmigrantes dejan su huella en sus nuevos hogares

Friday, Feb. 15, 2019
By Catholic News Service

Por Mark Pattison

Catholic News Service

WASHINGTON — La población inmigrante de la nación continúa dejando su huella en sus nuevos hogares en Estados Unidos, igual que generaciones de inmigrantes que llegaron al país en el pasado.

Un grupo dominado por inmigrantes el 3 de febrero en la reunión anual del Ministerio Social Católico en Washington mostró a un grupo de inmigrantes aprovechando de oportunidades educativas y profesionales de las cuales no fácilmente hubieron podido obtener en sus países de origen.

Zenayda Bonilla, una asistente de salud en el hogar de la cooperativa Golden Steps Elder Care en Brooklyn, Nueva York, recordó haber venido a Estados Unidos de El Salvador en 2003, dejando atrás a su hijo de 3 años. Eventualmente se reunieron y él se graduará pronto de la escuela secundaria. Ella se acordó sentirse confundida por todo lo que encontraba raro de su nuevo país al recién llegar.

“Para mí fue difícil encontrar un trabajo porque no hablaba inglés. Fue una gran barrera para mí. La gente se burló de mí”, dijo Bonilla. “Tuve que sufrir discriminación de diferentes maneras”, porque no hablaba el idioma del país, la manera de verse, y le sucedió lo que muchas veces pasa ahora, “piensas que los inmigrantes no son seres humanos”, dijo.

Debido a que Golden Steps es una cooperativa de trabajadores, Bonilla se queda con casi todo lo que se paga por cada hora de cuidado $18 a $ 19 por hora. La mayoría de los servicios parecidos a Golden Steps cobran alrededor de $30 por hora, pero se les paga a los trabajadores unos $13, dijo. Bonilla le dijo al Catholic News Service después del panel que planea ir a la escuela de enfermería. “Sé que puedo hacer esto”, dijo.

Ahmed Ali, fundador y director ejecutivo del Greater Minnesota Worker Center en St. Cloud, llegó a los Estados Unidos desde Somalia a través de Kenia, donde había estado en un campo de refugiados después de vivir por un tiempo en lo que llamó “caos y anarquía” en su país de origen.

“En 2006, mi familia tuvo la oportunidad de reasentarse en los Estados Unidos. Tuve mi primera experiencia de nieve en Minnesota”, dijo Ali. “Desde entonces me convertí en un minnesotano; ya no me importa la nieve”, bromeó antes de admitir: “El idioma fue una experiencia para mí”. Además, “venía de un país donde todos se parecían a todos los demás. Cuando vine aquí, descubrí que estaba en una cultura minoritaria”. Ali se mudó a Chicago, que según él era más diverso, obtuvo un título de asociado de dos años allí y se mudó a Minnesota hace ocho años.

“Traté de ver cómo podría ser útil para la comunidad”, dijo Ali, recordando que estaba en un restaurante somalí cuando alguien se le acercó y le dijo: “Estamos tratando de hacer algo por los trabajadores inmigrantes. Si está interesado, por favor venga.” Fue a la primera reunión del centro de trabajadores, donde ha sido director ejecutivo los últimos dos años. “Tratamos de hacer que Estados Unidos sea mejor que cuando lo encontramos”, agregó.

“No estoy de acuerdo con el presidente (George W.) Bush en varias cosas, especialmente en las guerras en Irak y Afganistán, pero permitió el mayor número de refugiados somalíes”, dijo Ali. “Si yo intentara venir hoy, no podría venir. Somalia es (un país en la lista) de la prohibición de viajar”.

Emigrando de Ecuador a los 11 años con sus padres, Mónica Guerrero trabaja con Baltimoreans United para el Desarrollo de Liderazgo, o BUILD, en Baltimore. No solo fue la primera en su familia en ir a la universidad, sino que también ha obtenido dos títulos de maestría.

Su labor como voluntaria para Catholic Charities en Baltimore, donde se mudó hace siete años, “fue una experiencia que me cambió la vida”, dijo Guerrero.

“Fui al Centro Esperanza y vi las mismas dificultades que enfrentó mi madre”, agregó. “Vi a los hombres, luchando por ganar dinero para sus familias aquí y para enviar dinero a su familia en casa, ese era mi padre”. Y “esos niños con los que trabajo ahora eran como yo, cuando era niña”, dijo.

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