La 'Bishop's Dinner' celebra la re-dedicación de la Catedral de la Magdalena (1993)

Friday, Sep. 14, 2018
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La oración de bienvenida estuvo a cargo del Reverendísimo Oscar A. Solis, 10 mo. Obispo de Salt Lake City. En su bienvenida a los presentes el Obispo dijo, ?Su presencia aquí hoy es realmente alentadora y personalmente conmovedora.
By Marie Mischel
Intermountain Catholic

Traducido por: Laura Vallejo

SALT LAKE CITY — Con un ángel con fondo azul, con una aureola rojizo dorada, una pantalla enmarcó el salón del hotel Grand América el 6 de septiembre conforme más de 550 personas se reunieron para celebrar a la Catedral de la Magdalena durante la ‘Bishop’s Dinner’ anual.

Este ángel es uno de los muchos que se pueden apreciar en la Catedral de la Magdalena, la cual no solo es la madre Iglesia de la Diócesis Católica de Salt Lake City, sino que también alberga numerosos conciertos y otros eventos comunitarios a lo largo del año. El Programa del Buen Samaritano, el cual ofrece comidas todos los días de la semana, es también parte de los servicios de la Catedral.

Este evento, el cual es una recaudación de fondos para la catedral, este año marcó el 25 avo aniversario de la re dedicación del recinto, un proceso que mantuvo las puertas de la catedral cerradas por dos años, mientras el espacio estaba siendo reconstruido para cumplir con las normas del Vaticano II.

Además de que el altar fue puesto al frente y se instaló una fuente bautismal. También hubo una radical retrospectiva y otros cambios. En 1993 se reabrieron las puertas y fue una gran ocasión que duró varios días incluyendo la bendición de la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, un servicio público de re-dedicación y un servicio sacro de re-dedicación.

El proyecto de 8.1 millones de dólares fue apoyado por la comunidad en general y por los Católicos; la campaña capital fue liderada por Ian M. Cumming, Jon Huntsman, Sr. y Jack Gallivan. El Reverendísimo. William K. Weigand, séptimo Obispo de Salt Lake City, supervisó el Proyecto de renovación.

El apoyo de la comunidad en general y de los Católicos se hizo evidente en la cena de este año. Entre los asistentes estuvieron el Presidente Russell M. Ballard y varios miembros del Quorum de los 12 así como otros representantes de la Iglesias de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días;  Khosrow y Ghazaleh Semnani; miembros de la fundación familiar  McCarthy; Monseñor Colin F. Bircumshaw, Vicario General de la Diócesis Católica de  Salt Lake City; Monseñor J. Terrence Fitzgerald, Vicario General emérito; el diácono George Reade, canciller y su esposa; y gran número de clero y religiosos de la diócesis.

La Fundación familiar McCarthy donó $10,000 dólares en memoria del diácono Silvio Mayo, quien falleció el 3 de agosto. El diácono Mayo fue por muchos años el canciller de la diócesis; fue el primer diácono en los Estados Unidos en ser nombrado canciller de una diócesis.

La oración de bienvenida estuvo a cargo del Reverendísimo Oscar A. Solis, 10 mo. Obispo de Salt Lake City.

En su bienvenida a los presentes el Obispo dijo, “Su presencia aquí hoy es realmente alentadora y perso-nalmente conmovedora. Sé que están al tanto de que nuestra Iglesia Católica está envuelta en un escándalo sexual muy vergonzoso debido a los pecados de algunos de nuestros sacerdotes y obispos quienes fallaron en cumplir su responsabilidad sacra de proteger a los niños. Por esas faltas, les imploro su perdón.”

Otras malas noticias: la retórica negativa en el campo público, el racismo, la pobreza, la indigencia y la adición, agregó el Obispo. “A veces nos resulta muy difícil encontrar la presencia de Dios y su belleza y majestuosidad en la sombra de tal fealdad. De hecho, yo he tenido dudas – dudaba que esta cena sería exitosa en estos tiempos de retos. Pero nuestro amoroso Dios me probó equivocado una vez más. Él nunca nos abandona, nunca falla en la manifestación de su amor por nosotros. Esta noche todos han sido una bendición enviada por Dios; una luz de su amorosa presencia entre nosotros. Ustedes son los embajadores de Cristo de esperanza y providencia no solo para nosotros sino para nuestra comunidad a la cual todos pertenecemos y servimos. Gracias desde el fondo de mi corazón por su generoso apoyo, especialmente en estos tiempos.”

Durante la cena, se mostró un video con la historia de la Catedral.  Además de las imágenes del Obispo Weigand y de Jon Hunstman Sr. El video incluyó entrevistas con el Presidente Ballard; Monseñor Joseph M. Mayo, quien fuese rector de la Catedral del  2000 al 2013; Peter Huntsman, CEO de la Corporación Huntsman .; Gail Miller, presidenta del Grupo Larry H. Miller; y  Scott Anderson, presidente y CEO del Banco Zions Bank, entre otros más.

Anderson dijo que el apoyo a la renovación fue posible porque “la comunidad debía reunirse y decir ‘Protegeremos la Catedral; nos aseguraremos que esta tenga mantenimiento tal y como se debe tener en un lugar de alabanza, en un lugar de belleza, en un lugar de reunión’”.

El Obispo Weigand quien fue el ponente invitado, comenzó sus comentarios recordando a los tres los líderes de la campaña capital de restauración: Jack Gallivan, Jon Huntsman, Sr. e Ian Cummings, todos fallecidos. También reconoció el apoyo que el proyecto recibió de no solo los Católicos sino de la comunidad en general.

“Todos ustedes, mientras beneficiarios, también han sido custodios valiosos, ayudando a mantener los programas y ayudando al mantenimiento de esta joya artística de Utah – si de Utah, no solo de Salt Lake City,” dijo el Obispo. “La Catedral de la Magdalena es una catedral para todos. Esa fue la intención desde el comienzo del proyecto. Es un símbolo poderoso y prominente de la presencia Católica, de la vida y valores en Utah. Pero para los Católicos, este maravilloso edificio tiene un gran significado e importancia. Es la madre Iglesia de la Diócesis; un símbolo vibrante de la unidad de los Católicos de todas la edades, etnias y de las muchas parroquias y misiones que se reúnen alrededor del obispo diocesano y de su catedral – un sitio sacro en donde los Católicos, de todo Utah, simbólicamente se reúnen en Cristo alabando a Dios; para levantar sus vidas y necesidades ante el Padre de la Misericordia; para celebrar la Santa Misa, recibir los Sacramentos y crecer en el entendimiento de las enseñanzas Católicas y del deber de ser testigos de la fe Católica en el diario vivir, en sus familias comunidades, profesiones y compromisos cívicos. En unión con todo lo que sucede en la Catedral de la Magdalena, lo cual hace eco en todo el estado en las numerosas parroquias y misiones. Juntos todos somos uno, una comunidad de fe.”

Antes de comenzar la renovación, la diócesis “pasó ocho años tratando de construir las comunidades de fe,” dijo el Obispo Weigand. El realizó visitas pastorales a todas las parroquias de la diócesis, a iglesias rurales Católicas en construcción o expansión, y en otros esfuerzos realizados para servir a la Iglesia y a toda la comunidad,” dijo el Obispo.

“Todo esto parar el proyecto de la Catedral. Así es que para cuando lanzamos la modernización de la catedral, la voz de los fieles y de la comunidad en general fuese escuchada y un sentido de participación y de responsabilidad compartida creciera; las comunidades de fe han sido fortalecidas y los lazos entre la red de la Iglesia diocesana han crecido más fuertes.”

La Catedral de la Magdalena es “un símbolo de la presencia de servicio y de los Católicos en Utah,” dijo el Obispo Weigand. “Espero que el esplendor de la Catedral nos recuerda del propio esplendor en Cristo. Se requiere de un esfuerzo implacable para mantener el esplendor de la Catedral de la Magdalena y de sus servicios. Esto mismo es verdad para ustedes, el templo espiritual ‘quienes juntos están construidos como una morada de Dios en el Espíritu’. Ambos trabajos en proceso – el trabajo de Dios y su trabajo. Cuan bendecidos están el tener a la Catedral para facilitarles la actualidad, ambas tanto en ella como en las réplicas en las muchas parroquias y misiones a lo largo de Utah. Y esto lo han logrado muy bien a lo largo de estos 25 años. Gracias por invitarme; me volví a llenar de energía por este renovado contacto con ustedes ‘las piedras vivientes’.”

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